La homeopatía carece de base científica

homeopatia

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Si la homeopatía no ha sido capaz de demostrar su eficacia en más de 200 años y sus bases de funcionamiento son totalmente infundadas y contradictorias con los principios fundamentales de la química y la física, a menudo cabe preguntarse porqué en muchos países la práctica homeopática se incluye en la sanidad pública, destinando fondos del estado a los tratamientos de este tipo.

Numerosos de sus partidarios utilizan esto como argumento para afirmar que la homeopatía funciona. Sin embargo, esta no es una opinión compartida por toda la sociedad ni por toda la comunidad científica. Las actuaciones públicas responden muchas veces antes a presiones sociales y económicas que a verdaderas razones justificadas y fiables.

Este último era el caso de unos parlamentarios británicos, que han encargado un informe sobre la efectiviad homeoática al Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes. Sus conclusiones han sido contundentes: la homeopatía carece de base científica y su efectividad no es mayor que la del placebo.

Destacamos algunas de las conclusiones del mencionado informe, que puede consultarse íntegro en este enlace.

“Concluimos que el principio de “lo similar cura lo similar” es teóricamente débil. Falla en proporcionar un modelo fisiológico creíble para la acción de los productos homeopáticos. Puntualizamos que ésta es la opinión asentada en la comunidad médica”

“Consideramos que la noción de que las ultradiluciones pueden mantener una huella de las sustancias disueltas previamente en ellas, es científicamente inverosímil”.

“Desde nuestro punto de vista, las revisiones sistemáticas y los meta-anális manifiestan de manera concluyente que los productos homeopáticos no funcionan mejor que un placebo”.

“No dudamos de que la homeopatía hace sentirse mejor a algunos pacientes. Sin embargo, esta satisfacción puede tener lugar simplemente por un efecto placebo y por lo tanto no demuestra la eficacia de la práctica homeopática”.

“Cuando los médicos prescriben placebo, se arriesgan a dañar la confianza que existe entre ellos y sus pacientes. Para que el paciente pueda realizar una verdadera elección, debe ser suficientemente informado como para entender las implicaciones de los tratamientos. En el caso de la homeopatía, probablemente requeriría una explicación de que se trata de un placebo. Cuando no se hace así, la elección del paciente carece de significado. Cuando se hace, la eficacia del placebo -en este caso la homeopatía- disminuye”.

“El gobierno debería dejar de financiar la homeopatía dentro del Sistema Nacional de Salud. Concluimos que los placebos no deberían ser prescritos bajo el Sistema Nacional de Salud. No debería seguir la financiación de  hospitales homeopáticos -que se especializan en la administración de placebos- y los médicos del Sistema Nacional de Salud no deberían envíar pacientes a los homeópatas “.

Se puede decir más alto, pero no más claro. Confiamos en que este precedente sirva para que, en unos tiempos de crisis, el dinero público destinado a salud e investigación se destine a fines más productivos.